Infecciones cutáneas pediátricas: diferenciación entre bacterianas, virales y micóticas.
Dra. Nataly Daniela Ocaña Arguello
- Dra. Vanessa Liseth Lima Visarrea
- Dra. Gina Vanessa Llanes Sarango
- Dra. Andrea Natali Acaro Merino
- Dra. Verónica Janneth Merchán Cuenca
- Dra. Lissette Estefanía Paredes Terán
RESUMEN
Introducción: Las infecciones cutáneas pediátricas constituyen uno de los motivos más frecuentes de consulta médica en la infancia. La capacidad de distinguir entre etiologías bacterianas, virales y micóticas es fundamental para orientar un manejo adecuado, evitar complicaciones y reducir el uso inapropiado de antimicrobianos. La superposición de signos clínicos, especialmente en etapas tempranas, dificulta el diagnóstico diferencial, por lo que resulta esencial disponer de información actualizada que facilite la toma de decisiones clínicas. Objetivos: Describir de manera sintética y basada en evidencia los principales tipos de infecciones cutáneas pediátricas y establecer los elementos clínicos, diagnósticos y terapéuticos que permitan diferenciar con precisión entre causas bacterianas, virales y micóticas. Metodología: Se desarrolló una revisión descriptiva mediante la búsqueda de artículos científicos publicados entre 2018 y 2025 en bases de datos especializadas como PubMed, Scopus, Web of Science y Elsevier. Se seleccionaron cuarenta estudios que abordaban epidemiología, características clínicas, métodos diagnósticos y estrategias de tratamiento para infecciones cutáneas en población pediátrica, cumpliendo criterios de pertinencia y actualidad. Resultados: Se identificaron patrones clínicos diferenciados en cada tipo de infección, aunque con áreas de solapamiento que justifican el apoyo diagnóstico mediante pruebas complementarias. Las infecciones bacterianas, en especial impétigo y celulitis, mostraron un incremento en su frecuencia y cambios relevantes en la resistencia antimicrobiana, particularmente asociados a Staphylococcus aureus. Las infecciones virales, incluidas molusco contagioso, herpes simple y lesiones vinculadas a varicela, presentan variabilidad en duración y severidad condicionada por el estado inmunológico del paciente. Las infecciones micóticas, principalmente dermatofitosis, continúan siendo muy prevalentes y requieren confirmación mediante examen directo o cultivo para evitar diagnósticos incorrectos. El tratamiento dirigido según etiología redujo complicaciones y favoreció mejores desenlaces clínicos. Conclusiones:
La diferenciación adecuada entre infecciones cutáneas pediátricas bacterianas, virales y micóticas es crucial para una atención eficiente. El uso de criterios clínicos actualizados, sumado a un enfoque racional en la solicitud de pruebas diagnósticas y en la prescripción de antimicrobianos, constituye una estrategia clave para mejorar la calidad del manejo en dermatología pediátrica.
Palabras clave: infecciones cutáneas pediátricas; infecciones bacterianas; infecciones virales; infecciones micóticas; dermatología; diagnóstico diferencial